La arquitectura sostenible no es un acabado que se agrega al final: es una forma de empezar. Nuestros diseños analizan con detenimiento el lugar en el que se ubican y surgen del estudio cuidadoso del contexto, las condiciones climáticas y el potencial ecológico inherente a cada proyecto. En un país con la diversidad climática de Colombia —de la sabana fría de Bogotá al Caribe y al Eje Cafetero— esa lectura del lugar es la primera decisión de diseño.
El método se apoya en herramientas concretas: análisis bioclimático del predio y su asoleamiento, estudios de ventilación e iluminación natural, y simulaciones medioambientales y de confort térmico y lumínico que comprueban las estrategias con las condiciones reales en que vivirán los usuarios. El trabajo se coordina en BIM, lo que permite verificar esas decisiones en proyectos de distintas escalas y con múltiples actores.
Ábaco (Cajicá, 88 viviendas bifamiliares) ordena su trazado urbano a partir de la trayectoria solar: las cubiertas se inclinaron 10° al sur y quedaron preparadas con ductos y circuitos para instalar paneles fotovoltaicos, y la envolvente de doble muro de ladrillo funciona como masa térmica que almacena el calor del día y lo devuelve en la noche fría de la sabana.
Ecohaus (Chía, 88 apartamentos) nació como una reflexión frente a la vivienda multifamiliar convencional: un sistema modular flexible fundamentado en buenas prácticas de arquitectura bioclimática, con estructura prefabricada en placas alveolares que eleva el nivel de industrialización y reduce desperdicios de obra.
En vivienda social la sostenibilidad también es urbana: Maiporé (Soacha, 380–480 apartamentos VIS y VIP con Colsubsidio) aplica medidas pasivas de ventilación, confort térmico e iluminación natural, reutilización de aguas lluvias y un plan de gestión de residuos con piloto de manzana de reciclaje de plásticos.
Este enfoque se mueve dentro del marco normativo colombiano —la Resolución 549 de 2015 fija porcentajes mínimos de ahorro de agua y energía para las edificaciones nuevas— y se alimenta de la participación del estudio en los comités de sostenibilidad de CAMACOL Cundinamarca y en el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS).